Qué prismáticos comprar para mirar el cielo
Respuesta corta para quien no quiera leer el resto: unos 10x50 de porro con prismas BAK-4. Cubren el 90 % de los casos y se siguen usando cuando ya tienes telescopio. Lo que sigue es por qué, y cuándo conviene salirse de ahí.
Qué significan los dos números
En unos 10x50, el primer número son los aumentos y el segundo el diámetro de las lentes frontales en milímetros. De los dos, el que de verdad importa para el cielo es el segundo: cuanta más apertura, más luz entra y más objetos débiles se ven. Los aumentos no hacen que se vea "más", hacen que se vea más grande y más movido.
La pupila de salida, el dato que nadie mira
Divide la apertura entre los aumentos: en unos 10x50 sale 5 mm. Ese es el diámetro del haz de luz que llega a tu ojo, y conviene que no supere al de tu pupila dilatada, porque la luz sobrante se desperdicia. Con la edad la pupila se dilata menos: a los 20 años alcanza unos 7 mm y a los 50 ronda los 5. Por eso unos 7x50 (pupila de 7 mm) rinden espectacular a los veinte años y desaprovechan luz a los cincuenta, mientras que unos 10x50 le valen a todo el mundo.
Por qué no más aumentos
A partir de 10 o 12 aumentos, el pulso convierte la imagen en un temblor continuo: no se puede sujetar a pulso y hace falta trípode, con lo que pierdes la ventaja principal de unos prismáticos, que es cogerlos y mirar. Unos 20x80 dan imágenes magníficas y acaban en el armario porque montarlos cuesta cinco minutos.
Qué características importan y cuáles son marketing
- Prismas BAK-4 frente a BK-7. Importa: los BAK-4 dan el campo uniformemente iluminado hasta el borde. Con BK-7 las esquinas se oscurecen.
- Tratamiento "fully multi-coated". Importa mucho, y es donde más se nota el precio. Ojo con la etiqueta "coated" a secas, que significa bastante menos.
- Rosca para trípode. Barata y muy útil: apoyarlos multiplica lo que se ve, aunque sea sobre una valla.
- Zoom. Evítalo. Los prismáticos con zoom sacrifican calidad óptica y luminosidad en todas las posiciones.
- Rubí o lentes de colores. Marketing. Filtran luz, que es justo lo contrario de lo que se busca de noche.
- Estabilización de imagen. Funciona de verdad y es impresionante para el cielo, pero multiplica el precio por cinco o más.
Qué vas a ver con unos 10x50
- Los cráteres de la Luna con detalle, sobre todo en cuarto creciente.
- Las cuatro lunas de Júpiter, cambiando de posición cada noche.
- Las Pléyades deshechas en decenas de estrellas.
- El Doble Cúmulo de Perseo, que es de los mejores objetos de prismáticos.
- La galaxia de Andrómeda como una mancha alargada.
- Los cúmulos globulares M13 y M22 como bolitas difusas.
- La Vía Láctea de Cisne a Sagitario, con campos de estrellas interminables.
Comprueba en el planificador cuáles de estos están altos esta noche desde tu ubicación: pon el conmutador en "Prismáticos" y te aparecen ordenados por su mejor momento.
Presupuesto
Por debajo de unos 60 euros la óptica empieza a notarse mal, con estrellas deformadas en los bordes y colores falsos alrededor de los objetos brillantes. Entre 80 y 150 euros está el punto dulce para empezar, y de ahí en adelante se paga por mejoras cada vez más pequeñas hasta que se entra en el terreno de la estabilización o de las ópticas de gama alta.