El cielo esta noche

El anillo de fuego del 26 de enero de 2028, y a qué hora lo verás tú

Cinco meses después del eclipse total, España vuelve a quedarse debajo de la sombra de la Luna. Esta vez no se hace de noche: la Luna se queda pequeña y deja un anillo de Sol encendido alrededor. Cruza media España, ocurre con el Sol cayendo hacia el horizonte y trae una norma de seguridad que es justo la contraria de la que todo el mundo habrá aprendido en 2027.

El dato que lo cambia todo

En un eclipse anular no hay totalidad. Nunca. Ni un segundo. Siempre queda un anillo de Sol encendido, y el anillo quema igual que el Sol entero. Las gafas de eclipse no se quitan en ningún momento, y esa es la diferencia con 2027 que va a costar disgustos.

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Las horas salen de un motor propio sobre los elementos besselianos publicados del eclipse, contrastado ciudad a ciudad contra circunstancias calculadas por una fuente independiente. Se dice si vas a ver el anillo o solo un mordisco, a qué hora, cuánto dura y, esto es lo importante aquí, a qué altura estará el Sol.

¿Vives en una pedanía, una aldea o un caserío?

Qué es un eclipse anular, y por qué no se hace de noche

La Luna no da siempre vueltas a la misma distancia. Cuando le toca eclipsar estando lejos, se ve más pequeña que el Sol y no llega a taparlo del todo: por mucho que se centre, sobra un borde encendido alrededor. Eso es el anillo, y por eso a estos eclipses se los llama anulares.

La consecuencia práctica es que casi todo lo que hace espectacular a un eclipse total aquí no pasa. No sale la corona, no aparecen las estrellas, no se pone el cielo oscuro y los animales no se van a dormir. Queda una luz rarísima, metálica y como apagada, sombras muy afiladas, un descenso de temperatura y, si tienes gafas puestas, uno de los objetos más raros que se pueden mirar: un aro de fuego perfecto.

Cuánto Sol queda encendido

En el mejor punto de España el anillo deja cerca del 17 % del Sol a la vista, según el cálculo de esta misma página. Suena a poco y no lo es: la superficie del Sol tiene el mismo brillo por centímetro cuadrado esté tapada o no, así que ese anillo sigue siendo Sol directo. Ahí está el peligro, y ahí está también la razón de que no llegue a anochecer.

El problema de este eclipse: el Sol se está poniendo

La franja de anularidad entra en la Península por el suroeste y sale por el Mediterráneo. Y lo hace a última hora de la tarde, con el Sol ya muy bajo. Cuanto más al este estés, más bajo lo tendrás: en Sevilla el anillo se ve con el Sol a unos siete grados sobre el horizonte, en Valencia a dos, y en la costa catalana el anillo cae ya con el Sol rozando el horizonte o por debajo.

Siete grados es poco más que el ancho de tres dedos con el brazo estirado. Traducido a lo práctico: una sierra, un bloque de pisos o una fila de chopos al oeste te dejan sin eclipse. La elección del sitio importa aquí mucho más que en 2027, y no por el centro de la franja, sino por tener el horizonte oeste limpio. Una loma, un mirador o la costa mirando al oeste valen más que estar veinte kilómetros más cerca de la línea central.

Las gafas, y por qué esta vez es distinto

Durante 2027 medio país va a aprender una frase: «en la totalidad, y solo en la totalidad, las gafas se quitan». Es correcta para aquel eclipse y es peligrosa para este. Aquí no hay totalidad. El anillo no es una fase segura: es Sol directo, sin filtrar, y mirarlo sin protección quema la retina igual que cualquier otro día del año, con el agravante de que no duele y el daño se nota horas después.

  • Gafas certificadas ISO 12312-2 puestas durante todo el eclipse, de principio a fin. Las de 2027 sirven si están intactas.
  • Ni gafas de sol, ni radiografías, ni cristal de soldador, ni varias capas de nada.
  • Nunca por prismáticos ni telescopio sin un filtro solar delante del aparato, tapando la boca por donde entra la luz.
  • Con el Sol tan bajo la luz parece mansa y no lo es. La atmósfera quita brillo pero no quita el infrarrojo, que es el que cuece la retina. Que se pueda mirar sin molestia no significa que se pueda mirar.

La guía completa de qué gafas valen, cómo detectar las falsas y cuándo comprarlas está escrita para 2027 y sirve igual: gafas y filtros. Y la forma segura de enseñárselo a un niño es la misma de siempre, la proyección con un colador o una cartulina con un agujerito.

Entonces, ¿merece la pena moverse?

Depende de con qué lo compares, y conviene decirlo sin humo. Frente a un eclipse total, un anular es otro fenómeno y bastante menor: quien haya visto la totalidad de 2027 no va a encontrar aquí nada parecido. Frente a una tarde normal, es de las cosas más raras que se pueden ver desde tu pueblo, y de los que no se repiten cada año.

Mi recomendación práctica: si te pilla dentro de la franja, no te muevas de provincia, muévete de horizonte. Busca un sitio con el oeste despejado y vete allí. Si te pilla fuera y la franja te queda a menos de una hora de coche, merece el viaje. Si te queda a tres horas, quédate y mira el eclipse parcial con las gafas, que también se disfruta.

La racha de eclipses de España

Este no es un evento suelto. España está en medio de una concentración de eclipses que no se repite: la racha completa está aquí, con lo que cae en cada fecha y desde dónde se ve.

Vuelve al planificador para ver qué se observa esta noche desde tu ubicación.